El mecanismo fóbico y su “utilidad” biológica
Hablemos ahora del mecanismo fóbico en sí. Si lo consideramos como una aversión instintiva e irreprimible a un objeto exterior o experiencia, podemos entenderlo como un mecanismo de muy antigua “utilidad”, no sólo en la historia de la humanidad sino también en la historia biológica de nuestro planeta. Veamos como eso se explica.
Prácticamente todos los seres vivos tienen sistemas biológicos de memoria y aprendizaje. Pensemos, para empezar, que toda memoria en algún momento fue una experiencia, una vivencia, y que puede —hasta “debe”— haber sido catalogada como “experiencia útil o válida para ser repetida” o como “experiencia no útil o no válida para ser repetida”. Podemos decir entonces que toda experiencia/memoria implica un aprendizaje: el aprendizaje sobre la utilidad de repetir o de no repetir alguna cosa.
Trabajemos con un ejemplo: poner la mano en el fuego, luego sentir el calor, posteriormente el ardor, después el dolor. Esa experiencia/memoria “debería” ser catalogada y grabada como experiencia “no válida o no útil para ser repetida”, siempre y cuando los beneficios que se adquieren con la conducta no son mayores que sus consecuencias negativas.
Hay ciertas experiencias que catalogamos y grabamos como no válidas o no útiles sólo después de varias ocasiones, experimentos. Otras, por la intensidad de la experiencia, se catalogan y graban así con un solo ejemplo.
Consideremos ahora este contexto: imaginemos un “hombre prehistórico” que, mientras busca alimento, tiene un encuentro con un rival (de su misma especie u otra) y éste le da una tremenda paliza. No sólo le duelen los golpes durante la paliza, sino que también hay dolor sostenido mientras se sana de lo que a duras penas escapó con vida. Esa experiencia podría y “debería” quedar grabada en su memoria como una experiencia no útil para ser repetida.
Eso generará el siguiente mecanismo en ese individuo: toda vez que, en pensamiento o en terreno, se encuentre frente a las marcas contextuales que definen la circunstancia en que adquirió la experiencia/memoria dolorosa, se le activará el miedo/aversión a esa circunstancia. Esto obviamente sirve para “estimularlo” a evitar ese contexto y, con ello, resguardar su integridad física y emocional. Así que su fobia a ese lugar sería un mecanismo simple, primitivo y funcional para mantenerse vivo.
Lo que queremos decir con este ejemplo es que es natural y sano temer aquello que es potencialmente peligroso; incluso tal reacción puede ser vital para la supervivencia de determinado individuo. El problema ocurre cuando:
- La intensidad de la sensación/emoción es desproporcionada respecto al peligro que se presenta
- Se asocia a algo que ni siquiera es peligroso
- O se activa fuera de contexto, como cuando la persona siente un miedo “razonable” en un momento irrazonable (ejemplo: temer ser atacada por un tiburón en una piscina pública de agua dulce).
En todos esos casos hay que definir y ensayar mecanismos útiles para con ellos reemplazar el mecanismo de seguridad instalado y devolverle los atributos y la “utilidad” primaria de la fobia. Cabe señalar también que, en la ausencia de cualquier experiencia anterior respecto a determinada situación, a veces puede ser más seguro para una persona que se le active un mecanismo de seguridad/protección, que lo contrario, o sea, que no se le active. Temer lo desconocido y evitarlo suele ser más prudente que temerariamente lanzarse a él. Si, por ejemplo, una persona no sabe la profundidad de una piscina, es mejor que tenga miedo a tirarse de cabeza al agua. Será válido perder ese temor, y hasta tener mucha confianza, sólo cuando ella conozca su profundidad, y que esta sea considerada adecuada para eso (y, claro, que sepa hacerlo).
• Autor: Alan Frenk Lamm - Director de la SCPNL.
Modalidades y Submodalidades de Percepción
El mapa del cual hemos estado hablando es un mapa cognitivo, que orienta nuestros sentidos y nos dice dónde y cómo prestar atención. Es un mapa constituido por elementos perceptuales de lo que nosotros, a través de nuestros sentidos o sistemas sensoriales, “captamos” del mundo, sea del mundo externo a nuestra piel, sea del mundo interno a nuestra piel, como lo son las sensaciones y emociones. Se trata, entonces, de un mapa compuesto por imágenes, sonidos, sensaciones, sabores, olores y emociones.
En el campo de la PNL se acepta organizar esos elementos en tres categorías básicas o modalidades de percepción: visual, auditiva y kinestésica (VAK). Esta última incluye todo lo que se refiere a sensaciones (tacto, olfato y gusto), además de las emociones.
Así, por ejemplo, cuando un individuo piensa en un perro, podemos decir que, grosso modo, internamente en su cerebro se activa una red neurológica que incluye las áreas de visualización, lingüística, etc. Toda esa actividad él la percibe como un pensamiento, que incluye una imagen del perro, la emoción que tiene asociada a él y otras percepciones. La imagen del perro, por ejemplo, que para ese individuo representa el perro, en la PNL pertenece a la modalidad de percepción visual.
Llegamos entonces a un descubrimiento que constituye un aporte relevante de la PNL al mundo del conocimiento y de la terapia. Se trata de las Submodalidades. Así se denomina al conjunto de distinciones que se pueden hacer dentro de cada modalidad. Por ejemplo: brillo y saturación de color son Submodalidades visuales; entonación y volumen son Submodalidades auditivas; temperatura y textura son Submodalidades kinestésicas.
Cuando un individuo, por ejemplo, aleja la imagen mental que tiene del perro, ha hecho una modificación en una Submodalidad visual, que es la distancia. Si lo que hace es visualizarla aumentando su tamaño más y más hasta quedar grande, o al revés, visualizarla cada vez más chica, está tratando con otra Submodalidad visual, que es el tamaño.
Tres de los principales textos de PNL dedicados a esta área son La magia en acción y Use su cabeza para variar, ambos de Bandler, y Cambia tu mente para cambiar tu vida, de Steve Andreas y Connirae Andreas.
1 Ver al respecto la obra de Antonio Damasio, Sentir lo que sucede.
Para qué sirven las Submodalidades
Lo importante del uso de las Submodalidades, según Bandler, es que tales variaciones en las representaciones que el individuo tiene de las cosas o personas afectan lo que él siente respecto a ellas. Consecuentemente, también influye en su forma de relacionarse con ellas.
Eso ocurre porque dichas variaciones son algunas de las distinciones que nuestro cerebro utiliza para saber dónde estamos y cómo estamos con relación a lo que nos rodea. Por lo tanto, en el cerebro, la reacción ante un peligro distante es distinta a la reacción ante un peligro cercano. O sea, se reacciona diferentemente ante un animal grande o a otro que es chiquito.
Cuando alguien hace uso de las Submodalidades y “aleja” la imagen interna, recordada o imaginada, de algo que considera peligroso, como un perro, lo que está en esencia “diciéndole” a su cerebro es que el perro se alejó y, por lo tanto, el peligro también. A partir de esa nueva percepción se modifica todo el conjunto bioquímico a ella relacionado y, por lo tanto, su emoción, pues todo estado emocional corresponde a un substrato bioquímico determinado. Así que todo ese proceso está relacionado con, y de cierta manera depende de, las Submodalidades con que alguien se “autopresenta” el “objeto” de sus pensamientos.
De hecho, el uso de las Submodalidades para generar cambios emocionales y conductuales suele ser muy efectivo, porque constituye un manejo directo de la cognición. Esto permite modificar fácilmente cómo alguien percibe y siente aquello que le ha ocurrido (pasado) o le está pasando (presente) y el modo en que proyecta o siente lo que se imagina que le acontecerá (futuro).
¿Por qué es así? Porque son elementos interrelacionados que se afectan sistémicamente, generando lo que percibimos y consideramos como “el mapa”. Cuando se modifica uno de los elementos del mapa, se cambia el sistema en el que él se da. Es decir, el sistema incluye la combinación de imagen, sonido, sensación y emoción, y si uno cambia, por ejemplo, una imagen, transformará también la emoción.
2 Mucho de lo que eran intuiciones de Richard Bandler en los años setenta ahora se confirma en los estudios neurológicos de los años noventa. En particular recomendamos las obras de Antonio Damasio, El error de Descartes y Sentir lo que sucede, para profundizar en el tema de la percepción, los pensamientos, la conciencia y los estados anímicos.
Podemos observar a menudo la aplicación de esos principios en el cine, donde, para generar distintas emociones, las películas suelen emplear determinadas imágenes y sonidos. Para asustar, despertar el miedo, la “adrenalina” en los asistentes, usan imágenes desproporcionadamente grandes del objeto, animal o persona a ser temido, muchas veces surgiendo de repente. Y funciona. ¿Por qué funciona? Porque es justamente así, de ese modo, que nuestros mapas internos nos muestran el peligro: ¡grande y cercano!
La persona que manifiesta fobia a las arañas, por ejemplo, tiene un mapa que las representa de tal forma que el pánico es la única respuesta disponible. O sea, las representa grandes y cercanas, o tal vez peor aún: ¡acercándose velozmente! Entonces, para cambiar esa representación hay que lograr, como mínimo, distancia entre el que teme y aquello que es temido y, obviamente, algo que ponga la araña en su debida proporción, todo eso en el mapa de la persona.
Ese cambio cognitivo —ver lo que se considera peligroso con más distancia y en su debido tamaño— es parte del “reajuste” en el mapa visual que se genera, por ejemplo, con la técnica de Bandler, la Cura Rápida de Fobias, dado que, con ella, se logra también un cambio emocional, o sea, la neutralización de las emociones asociadas al evento traumático.
• Autor: Alan Frenk Lamm - Director de la SCPNL.
Programación Neuro-Lingüística para la resolución de traumas, miedos y fobias
Los eventos recientes en nuestro país han afectado fuertemente a las personas. Este tipo de ocurrencia no deja a nadie tranquilo, afecta como uno piensa, como uno se siente, como uno duerme.
Se considera altamente probable que muchas personas adquieran diversos miedos, fobias o estrés pos-traumático.
Todo esto es natural… pero no es necesariamente útil, funcional o sano. Siempre que perdemos la capacidad de discernir, que las emociones negativas o miedos empiezan a controlarnos, esto implica un problema.
El campo de la Programación Neuro-lingüística (PNL) ofrece soluciones eficaces a todos estos problemas. Existen varios métodos y técnicas para el cambio emocional que son altamente eficaces en la PNL.
La PNL incluye técnicas de neutralización emocional que logran su efecto rápidamente y su efecto se mantiene en el pasar del tiempo. Es decir, no es sólo un alivio… es una sanación.
Nosotros en la Sociedad Chilena de Programación Neuro-lingüística (SCPNL) trabajamos con estos temas y otros, por casi 20 años y consideramos que es importante que la gente sepa que esto existe.
Con frecuencia las personas creen que deben aguantar sus miedos y emociones negativas porque no saben que es posible resolverlas de otra manera.
También hay personas convencidas que si el evento traumático es muy reciente, no es posible de ser asimilado sana y rápidamente.
Otros creen que para cambiar emociones fuertes o profundas, se requiere de meses de terapia.
Es imperativo saber que esto no es así. El ser humano puede sanarse de traumas emocionales recientes de forma rápida y respetuosa de sí.
El duelo es un tema que se debe respetar plenamente… pero el duelo, pasado un cierto tiempo, ya no es sano.
El duelo, para quien considera que es hora de dejarlo atrás y retomar la vida, también es algo en que la PNL puede ayudar mucho.
En el campo de la PNL no existen estadísticas para respaldar estos dichos. Existen casos de seguimiento. En el libro que publicaré este año, “Cura Rápida de Fobias con PNL” expongo tres casos específicos de neutralización de fobia con un seguimiento de varios años.
En este momento de nuestra historia nacional, la gente de nuestra nación debe saber que hay maneras de sanar el miedo, el dolor emocional de forma natural y sana. La PNL no es la única manera, es otra manera más.
Estoy convencido que esta es una de las maneras no sólo eficaces si no que eficientes para esto, que por eso quiero que se divulgue en plenitud.
La SCPNL es el instituto más antiguo de PNL en Chile, hemos ayudado a muchas personas en estos 18 años de existencia y también le hemos enseñado a muchos a cómo ayudar a otros.
Nos consideramos un centro de de enseñanza, aprendizaje y sanación. Y, deseamos que Chile sepa que nosotros y todos los que trabajamos en este campo tenemos muchas soluciones para ofrecer a quienes necesitan retomar sus vidas.
Alan Frenk – Director Académico – SCPNL

